martes, 25 de junio de 2013

Traveserina (Picos de Europa) 44 km - 7.070 m + -

Km: 44
Desnivel: 7.070 m +-
Salida: Sotres (1.045 m)
Llegada: Arenas de cabrales

Algunos me han etiquetado como un corredor de "carreras rápidas", eso no es ni bueno ni malo pero lo que tengo claro es que, por ello, no voy a dejar de ir a carreras técnicas o con fuertes desniveles, yo no voy a una u otra correra porque se me ajuste más o menos a mis características, sino porque me gusta su entorno, su organización, su distancia, su terreno, su desnivel...

De hecho si fuera así no hubiese ido a Apuko, ni me hubiese planteado volver a Picos de Europa.

Si ya en Apuko (carrera dura en cuanto a desnivel donde las haya) creo que me desetiqueté un poco, en esta ocasión con la Traveserina quería enfrentarme de nuevo cara a cara con estos tramos técnicos que a veces se me atragantan.

Si recordáis hace dos años corrí la Travesera Picos de Europa, sin duda la carrera más dura que he corrido nunca,  tanto por su desnivel, 7.000 m+ en 74 km, como por su terreno, tremendamente técnico. Desde entonces la palabra Picos de Europa me impone un cierto respeto que a veces asciende a algo superior.

Bien recordareis los videos que gravé en los que jure y perjure no volver a esta carrera y me refiero a la Travesera, pues bien, de momento lo he cumplido ya que en esta ocasión voy a tomar parte de la primera edición de su “hermana pequeña”, la Traveserina 44 km 7.070 m +-.

Vamos alla !!!.

Avisado de antemano por Adán (un corredor asturiano muy majeton que me presento Santi Obaya) de la presencia de Raúl Cámara (muy buen corredor burgalés afincado en Asturias), voy a la salida en la que me junto a Iker Urizar e Ixaka.

Hay que comentar que he tenido un imprevisto y se me ha perdido o extraviado la tapa del camelback, así que me las tendré que apañar con un botellín que afortunadamente había traído. Todo ello ha hecho que haya salido del agroturismo 15 minutos antes de que de inicio la prueba.

Control de chip, meadilla del miedo, cuatro mentiras, el calentamiento nos olvidamos de él y a las 8:30 de la mañana da inicio la primera edición de la Traveserina.

A diferencia del 99% de las carreras de montaña, esta, inicia para abajo con 200 m de desnivel aproximadamente hasta llegar al primer pequeño ascenso de la carrera. Ni cortos ni perezoso Iker e Ixaka le dan vida a este inicio de carrera cuesta abajo distanciándose unos metros del resto de corredores, por detrás Raúl Cámara, algún que otro asturiano y yo a unos metros de estos.

Una vez iniciado el ascenso, Raúl coge la iniciativa seguido de un tal Diego, a unos metros me coloco yo hasta llegar a Pandébano a unos 1.200 m de altura donde iniciamos un bonito y técnico descenso en el que se desvela la habilidad de los asturianos en este terreno y como consecuencia pierdo posiciones. Este descenso nos lleva al precioso y peculiar pueblo de Bulnes (km 8,4 a 646 m de altura) donde se inicia una da las partes clave de la carrera, el ascenso a Vega de Urriellu (cerca de los 1.955 m) con algo más de 1.300 de desnivel positivo de ascenso en apenas 5,3 km, vamos una salvajada.

En este inicio de ascenso la panorámica es espectacular, ascendemos a través de un cañón precioso serpenteando un rio pedregoso que hace que los palos en ciertos tramos sean más una molestia que una ayuda, ya que hay que echar mano de las manos, valga la redundancia. Por cierto, eskerrik asko a Aitor Salinas por el palo.

En estos primeros metros a Raúl se le ve fuerte, en los tramos de duro ascenso se desmarca unos 50 metros, le sigo la pista haciendo la goma en función de cómo se presente el terreno.

Mi estrategia es clara, si es posible quiero mantenerme en los puestos de cabeza en esta primera parte de la carrera pero sin obsesionarme, ya que un exceso en este tramo puede hipotecarte la carrera, la prioridad es no calentarme.

Las sensaciones no son del todo buenas y no me encuentro del todo a gusto por lo que prefiero levantar el pedal e ir un poco más tranquilo. Esto provoca que pierda posiciones lo cual no me preocupa demasiado, cada vez que me adelanta un corredor pienso para mis adentros, "a ver si puedo chupar rueda de este", pero esto no sucede. No son ni uno ni dos ni tres los que me adelanta sino alguno más.

Miro al reloj y estamos cerca de entrar en la segunda hora de carrera y no he metido nada al estomago, pienso en hacerlo cuando llegue a cima pero esto rompería un poco lo recomendado, así que después de pensarlo, marco preferencias en alimentarme, frente a mantener un ritmo de ascenso para no perder la posición.

Empiezan a aparecer malos pensamientos por mi cabeza por la pérdida de posiciones (iré en 7ª u 8ª posición) pero me los intento quitar rápido de la cabeza, todavía queda mucho. Después de 2 horas 10 minutos de carrera llegamos al Refugio de Urriellu donde nos cruzamos con la Travesera (versión larga de 74 km).

Avituallamiento, relleno el botellín, cojo un trozo de plátano y para abajo sin pensarlo.

Primeros tramos de nieve desempolvando las habilidades de patinaje. En poco metros dejamos atrás el "polvo blanco" para enfrentarnos a estrechos senderos pedregosos característicos de Picos, descendemos serpenteando en busca del camino “mas cómodo”.

Dos corredores van justo delante mío, uno de ellos es asturiano y ni corto ni perezoso, este, se desentiende de seguir el sendero descendiendo a tumba abierta, como que con el no va la cosa, como que no entiende porque vamos por el senderito pedregoso si se puede ir recto, ya se lo explicare otro día.

Mi admiración por la habilidad y destreza con la que baja este asturiano hace que me apunte en mi lista de “debes” el entrenar más esta técnica.

Si en el ascenso no me he encontrado bien, en estos 10 km de descenso que nos presentan hasta llegar a Sotres, empiezo a tener buenas sensaciones, parece ser que me cuesta calentar motores pero ya están preparados para abrir gas.

Según vamos bajando de altura los tramos excesivamente técnicos disminuyen, en aumento de los senderos estrechos, bonitos y entretenidos en los que se puede apretar, y lo hago. Adelanto a mis dos predecesores y tiro para adelante. Nos cruzamos constantemente con  mendizales ajenos a la carrera y con otros que han venido a disfrutar de esta, entre los que alguno que otro me reconoce y anima informándome de los predecesores:

“Venga Txapel, a 7 min el primero”

Buff, el primero no lo tengo en mente, pienso para mis adentros, antes que el primero hay unos cuantos.

Visualizo a otro corredor, me motivo, aprieto, voy cómodo, le adelanto y miro para adelante.

Nos adentramos en una pista ancha de cemento lo que indica que ya estamos en la última parte del descenso, a lo lejos veo a otro corredor, creo que es Ixaka, le alcanzo:

“Que tal vas?” le pregunto

“Bien, regulando”, me contesta

Y después de compartir las sensaciones tiro para adelante.


Sotres
Después de este largo descenso tenemos apenas un km de ascenso por una carretera que esta fuera de lugar, hasta llegar a Sotres donde tenemos avituallamiento, allí estará la hinchada. Antes de llegar, los ánimos de una aficionada me descolocan, ya que mientras me alejo le oigo como le dice a su hijo:

“Mira hay va el segundo” mis cálculos me colocan en 3ª o 4ª posición pero la situación se repite con otro aficionado. No me quiero ilusionar pero parece que voy 2º.

Sotres
Llego a Sotres, primero veo a Ramón y Ángel, ambos cámara en mano intentan inmortalizar el momento mientras les pregunto mi posición para confirmar mis sospechas, unos metros más adelante Nerea, Maribel y Eneritz pegadas al avituallamiento me animan mientras repongo agua.
"Que tal vas?" me preguntan

"Bien, subiendo he llegado a ir 7º u 8º y ahora pensaba que iba 3º o 4º" les informo
"El primero te sacara unos 10 minutos" me añaden.
"Buff ese va muy fuerte, acabo de adelantar al 3º, ahora vendrá" les comento mientras salgo del avituallamiento.
Miro para atrás y no le veo a Ixaka, le he sacado bastante distancia, ahora nos toca un pequeño ascenso  de menos de 500 m de desnivel hasta el Collado Fuente Solsa, km 26 y pico.
Unas chicas me informan de que ahora nos enfrentamos a un tramo duro, la visibilidad es grande lo que hace que en determinados momentos cuando miro para atrás pueda marcar referencias, le veo a Ixaka, serán unos 3 minutos los que le saco.
Intento apretar un poco para marcar distancia frente a él, una vez arriba, como pastel de overstim, bebo bebida isotónica y pongo todo en orden ya que de ahora en adelante habrá que empezar a apretar un poco más.
Descendemos por pistas anchas pedregosas hasta Jitu Escarandi, km 29,3. Recuerdo perfectamente hace 2 años como por aquí iba zombi, en Jitu Escarandi fue donde la hinchada me recomendó retirarme teniendo la negativa por respuesta por mi parte, fue duro.
Esta vez, la situación es completamente diferente, voy segundo, me siento bien y por detrás no veo a nadie. Aprieto, el ritmo es bueno, por momento pienso en el primer clasificado, barajo la posibilidad de que se le haga larga esta carrera ya que Raúl no es un habitual de las ultras y esta carrera quizás pueda ser mas tiempo de lo habitual.
Avituallamiento de Jitu Escarandi
Llego a Jitu, hay mucha gente, ánimos, aplausos, están los míos como esperaba, entro en la carpa de manera fugaz donde está el avituallamiento y cojo lo justo.

Estamos en el km 29 de 44, miro el reloj  3 h 54 minutos, veo viable bajar de 6 horas, que creo que sería una buena marca. Recuerdo perfectamente lo que me queda, este último tramo es igual que el de la Travesera. En el grafico aparece como un leve ascenso para acabar los últimos 9 km de descenso pero engaña.
Por delante no tengo nada que hacer, Raúl debe de ir entre 15-20 min antes que yo y por detrás tengo mis dudas pero en los tramos de mucha visibilidad no veo ningún corredor.

La ultima parte del recorrido, exactamente los últimos 9 son una agonía de descenso por una calzada romana, más aun después de 4 horas y pico de carrera, por lo que quiero apretar lo máximo posible en estos 5 km que me quedan para tomarme la última parte con más tranquilidad.
Me veo bien, voy rápido, estamos de seguido jugueteando entre espinos, helechos y zarzas que hacen que los rasponazos en las rodillas se me ensangrienten aparentando considerablemente más de lo que es.
Una y otra vez recuerdo la agonía de hace dos años pero en esta ocasión se me hace mucho más llevadero y la frescura con la que me noto no tiene nada que ver con lo del 2011.
Por fin llego a Sierra Portudera, km 35, ahora es todo para abajo, es gracioso cuando te gritan "venga que ya no queda nada, que es todo cuesta abajo", en ese mismo momento se te pasa por la cabeza "pedazo de cabron será todo cuesta abajo pero tú no ves que son todo piedras?". 

Si en la parte anterior mis recuerdos eran peor de lo que al final ha sido, tengo esperanzas de que en esta última parte suceda lo mismo.
Desgraciadamente esto no es así, madre mía que agonía, un largo descenso por una calzada romana que afortunadamente está seca pero que no tiene fin.

Me obsesiono con que me alcancen, por momentos incluso oigo como bajan por detrás mío, miro para atrás pero no viene nadie, no es más que eso, fruto de mi obsesión.

Esto es lo peor de ir adelante, el no saber cuánto sacas al de atrás.

A pesar de que en estos tramos técnicos no funciona la lógica habitual de multiplicar por 4 o 5 cada km que queda para calcular lo que resta de carrera y se alarga de manera considerable, poco a poco vamos llegando, me mentalizo de que ya está hecho, de que ya es difícil que me lo quiten, de que me quito otra espina y de que de nuevo subo al cajón.

Me calzo la txapela, últimos y evitables últimos metros por asfalto, saludo a Iker e Idoia que ya están comiendo, ya estoy en Arena de Cabrales, oigo mi nombre por megafonía, sonrió, animo al público, saludo a Oscar de Apuko, Argiñe, puños cerrados, aprieto, levanto los brazos como si hubiera ganado y meta tras 5 horas 30 min.

Muy contento, todavía no soy consciente de que una vez más este año subo al podium y ya van 4: rápidas (Euskal Herria Mendi Erronka), duras (Apuko) y técnicas (Traveserina), sin olvidarnos de Euskaltrail que lo tiene todo.

Meta, a la dcha la hinchada
Eneritz, Ramón, Nerea, Maribel, Ángel, Txus vienen a felicitarme, caras de alegría, de ilusión, de felicidad, primeros minutos sin poder casi hablar y poco a poco voy empezando a expresar mis sentimientos y compartirlos con los míos.

Que grande son los Picos y sus gentes, me alegro de no haberme acobardado después de mi experiencia en el 2011. 

Como premio por mi segundo puesto, una cerámica asturiana y dos noches en el Refugio de Urriellu, creo que esto es una señal de los Picos de Europa, me están incitando a volver y volveré, no sé cuándo ni a qué, pero volveré, eskerrik asko Picos de Europa.

Lejos de arrinconar las carreras técnicas y duras porque "se me ajuntan menos a mis características según alguno" (no lo digo con segundas ni mucho menos), haré lo contrario, me enfrentaré a ellas y las entrenaré más a fondo. Muchos se extrañaran por esto y pensaran que lo idóneo sería ir a donde mejor me adapto, pero no, la explicación es bien fácil, hago lo que me gusta.

Por último felicitar a los valientes, a los atrevidos, incluso a los inconscientes que han acabado la Travesera Picos de Europa, en especial a Iker a Txus y Javi, zorionak, toda mi admiración y envidia ;-)



Os preguntareis, porque estoy en lo más alto del pódium, pues una cosa muy rara, hicieron ganador absoluto y luego 1º,2º y 3º senior, no lo entiendo yo tampoco.




Video presentacion Travesera (salgo al final, 2:40 ;-)

5 comentarios:

@Frogpeacemaker dijo...

Hay que ver cómo cambia la película...

Recuerdo cuando descubrí este blog y me lo zampé de cabo a rabo (aunque un poco en desorden, mirando al principio sólo carreras que me interesaban, luego ya íntegramente alucinando con la llamativa progresión de su autor) y el buen/mal rato (jodido y todo, el chaval soltaba comentarios graciosos) que pasé leyendo la crónica de asalto de Txapel a la Travesera. Aquellos vídeos, en efecto... yo creo que la organización de la prueba los podría utilizar para promocionarla, en lugar de publicar perfil, datos de desnivel y demás gaitas. "¿Queréis saber de qué va esta carrera? Pues de ESTO (dentro vídeo)".

Verdaderamente hay que tener mucha fuerza mental para regresar a lo grande a la escena del crimen (aunque eso ya lo hemos visto este año con Apuko), no me cabe la menor duda de que aquí el artista volverá a colocar la Travesera en su agenda; y con esto no quiero desvirtuar la prueba pequeña, porque dudo mucho que la Traveserina sea moco de pavo.

En fin, cómo anda el señor Barañano, madre mía... ¿No te vas a coger vacaciones? ¿Es que en Amurrio no hay fiestas? ¡Para la moto un rato!

Abrazos.

Dédalus dijo...

Bárbaro, Txapel Me has distraído 10 minutillos de trabajo que me han cargado la batería para seguir entre expedientes.
Te sigo (a mi paso, claro está), por los rincones virtuales de tuiter y del blog, que tantas satisfacciones personales nos están dando.
No nos veremos el sábado; una lástima...

Un abrazo..

Jesus Elola dijo...

Gaizka. Eres cojonudo.
Que pena que no nos veamos el sábado.
Un fuerte abrazo.
Jesús

Patrice Loco dijo...

Jode Gaizka, eres un crack, una vez mas has conseguido que me pegue al ordenador leyendo una cronica de las tuyas.
Enhorabuena, tanto por la carrera como por la cronica, sigue asi. Tampoco pasa nada si un dia quedas 4º, eh! ja ja ja.
Agur.

Anónimo dijo...

Me alegro muchísimo de que hallas tenido un éxito tan rotundo en esta carrera Txapel. ¡¡¡ERES UN PRIVILEGIADO DE LA NATURALEZA, MAKINAAAAA!!! Yolanda U.